Aranceles de Trump han desatado guerras comerciales globales. He aquí una cronología de ellos

El presidente Donald Trump sonríe durante un evento para anunciar la imposición de nuevos aranceles en la Rosaleda de la Casa Blanca, el miércoles 2 de abril de 2025, en Washington. A la derecha se encuentra el secretario de Comercio, Howard Lutnick. (AP Foto/Evan Vucci)

El presidente Donald Trump sonríe durante un evento para anunciar la imposición de nuevos aranceles en la Rosaleda de la Casa Blanca, el miércoles 2 de abril de 2025, en Washington. A la derecha se encuentra el secretario de Comercio, Howard Lutnick. (AP Foto/Evan Vucci)

NUEVA YORK (AP) — Los aranceles que el presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con imponer desde hace tiempo han sumido al país en guerras comerciales en el extranjero, todo ello mientras crece la incertidumbre debido a los nuevos gravámenes.

Trump no es ajeno a los aranceles. Durante su primer mandato inició una guerra comercial, apuntando particularmente a China al imponer impuestos a la mayoría de sus productos. Beijing respondió con sus propios aranceles de represalia sobre productos estadounidenses, que van desde frutas hasta importaciones automotrices. Mientras tanto, en 2020 Trump también utilizó la amenaza de imponer más aranceles con el fin de obligar a Canadá y México a renegociar el pacto comercial de América del Norte, llamado el Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).

Cuando el presidente Joe Biden asumió el cargo, mantuvo la mayoría de los aranceles que Trump le había impuesto previamente a China, además de aplicar algunas restricciones nuevas, pero su gobierno indicó que había adoptado un enfoque más específico.

En la actualidad, algunos economistas enfatizan que en esta ocasión podría haber mayores consecuencias para las empresas y economías de todo el mundo bajo los aranceles más amplios de Trump, y que probablemente los precios más altos obligarán a los consumidores a ser ellos los que paguen la factura. También ha habido una sensación de sacudida a consecuencia de las amenazas intermitentes de Trump de aplicar aranceles y las represalias en contra de él que han sido implementadas en los últimos meses.

A continuación presentamos una cronología de cómo se llegó hasta aquí:

20 de enero

Trump asume el cargo. En su discurso inaugural promete nuevamente “imponer aranceles e impuestos a los países extranjeros para enriquecer a nuestros ciudadanos”. Y reitera los planes de crear la agencia llamada Servicio Externo de Impuestos, que aún no ha sido establecida.

En su primer día en el puesto, Trump dice también que espera imponer aranceles del 25% a Canadá y México a partir del 1 de febrero, y a la vez se niega a detallar de momento los planes para gravar las importaciones chinas.

26 de enero

Trump amenaza con aplicar aranceles del 25% a todas las importaciones de Colombia y otras medidas de represalia después de que el presidente Gustavo Petro rechaza el arribo de dos aviones militares estadounidenses que transportaban migrantes al país, acusando a Trump de no tratar a los inmigrantes con dignidad durante la deportación.

En respuesta, Petro también anuncia un aumento del 25% en los aranceles colombianos sobre productos estadounidenses. Pero posteriormente Colombia revierte su decisión y acepta los vuelos que transportan migrantes. Pronto, los dos países indican que alcanzaron un alto en la disputa comercial.

1 de febrero

Trump firma una orden ejecutiva para imponer aranceles a las importaciones de México, Canadá y China: 10% a todas las importaciones desde territorio chino, y 25% a las importaciones de México y Canadá a partir del 4 de febrero. El mandatario estadounidense invocó este poder al declarar una emergencia nacional, aparentemente por la inmigración indocumentada y el tráfico de drogas.

La acción provoca una rápida indignación en los tres países, y se promete que habrá represalias.

3 de febrero

Trump acuerda una pausa de 30 días en sus amenazas de aranceles contra México y Canadá, ya que ambos socios comerciales toman medidas para apaciguar las preocupaciones del mandatario sobre la seguridad fronteriza y el tráfico de drogas.

4 de febrero

Entran en vigor los nuevos aranceles del 10% de Trump a todas las importaciones chinas a Estados Unidos. Beijing responde el mismo día con una serie de contramedidas, incluidos nuevos aranceles sobre diversos productos estadounidenses y una investigación antimonopolio a Google.

Los aranceles del 15% de China sobre productos de carbón y gas natural licuado, y un gravamen del 10% al petróleo crudo, maquinaria agrícola y automóviles de motor de gran tamaño importados de Estados Unidos entran en vigor el 10 de febrero.

10 de febrero

Trump anuncia planes para aumentar los aranceles al acero y al aluminio a partir del 12 de marzo. Elimina las exenciones de sus aranceles de 2018 sobre el acero, lo que significa que todas las importaciones de acero serán gravadas con un mínimo del 25%, y también incrementa sus aranceles de 2018 sobre el aluminio, del 10% al 25%.

13 de febrero

Trump anuncia un plan para aplicar aranceles “recíprocos”, prometiendo incrementar los aranceles estadounidenses para igualar las tasas impositivas que otros países cobran sobre las importaciones “por razones de equidad”. Algunos economistas advierten que los aranceles recíprocos, con los que se revertirá la política comercial aplicada durante décadas, podrían crear caos para las empresas globales.

Más allá de China, Canadá y México, posteriormente indica que otros países, incluidos India y naciones europeas, no se salvarán de ser blanco de aranceles más altos.

25 de febrero

Trump firma una orden ejecutiva en la que le ordena al Departamento de Comercio a examinar si se necesita un arancel sobre el cobre importado, ello con el fin de proteger la seguridad nacional. Menciona que ese material se utiliza en la defensa de Estados Unidos, infraestructura y tecnologías emergentes.

1 de marzo

Trump firma una orden ejecutiva adicional en la que le pide al Departamento de Comercio sopesar si también se necesitan aranceles a la madera y la madera aserrada para proteger la seguridad nacional, argumentando que la industria de la construcción y el ejército dependen de un sólido suministro de productos de madera en Estados Unidos.

4 de marzo

Los aranceles del 25% de Trump a las importaciones de Canadá y México entran en vigor, aunque él limita al 10% el gravamen en la energía canadiense. También duplica el arancel sobre todas las importaciones chinas al 20%.

Los tres países prometen implementar medidas de represalia. El primer ministro canadiense Justin Trudeau anuncia aranceles sobre más de 100 mil millones de dólares en productos estadounidenses durante 21 días. Y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dice que su país respondería con sus propios aranceles de represalia sobre productos estadounidenses, aunque sin especificar de momento cuáles serían los productos objetivo, y señala que alberga esperanzas de que las tensiones disminuyan.

China, mientras tanto, impone aranceles de hasta el 15% sobre una amplia gama de exportaciones agrícolas clave de Estados Unidos, los cuales entran en vigor el 10 de marzo. También amplía en aproximadamente dos docenas el número de empresas estadounidenses sujetas a controles de exportación y otras restricciones.

5 de marzo

Trump concede una exención de un mes en sus nuevos aranceles que afectan a productos de México y Canadá para los fabricantes estadounidenses de automóviles. La pausa llega después de que el presidente hablara con líderes de los tres grandes fabricantes de automóviles en Estados Unidos: Ford, General Motors y Stellantis.

6 de marzo

En una extensión más amplia, Trump posterga por un mes los aranceles del 25% sobre muchas importaciones de México y algunas importaciones de Canadá. Pero aún planea imponer aranceles “recíprocos” a partir del 2 de abril.

Trump reconoció que Sheinbaum estaba logrando avances en la seguridad fronteriza y el contrabando de drogas, razón por la cual había decidido pausar nuevamente los aranceles. Sus acciones también disminuyeron las tensiones con Canadá en cierta medida, aunque la indignación y la incertidumbre permanecen. Aún así, después de sus aranceles de represalia iniciales de 30 mil millones de dólares canadienses (21 mil millones de dólares estadounidenses) sobre productos de Estados Unidos, el gobierno indicó que había suspendido su segunda ola de aranceles de represalia por valor de 125 mil millones de dólares canadienses (87 mil millones de dólares estadounidenses).

10 de marzo

Entran en vigor los aranceles de represalia del 15% de China sobre productos agrícolas clave de Estados Unidos, incluidos pollo, cerdo, soya y carne de res. Los productos ya en tránsito estarán exentos hasta el 12 de abril, según el anuncio anterior del Ministerio de Comercio de China.

12 de marzo

Entran en vigor los nuevos aranceles de Trump sobre todas las importaciones de acero y aluminio. Ahora ambos metales están gravados al 25% de manera general. Trump ordenó eliminar las exenciones al acero y aumentar el gravamen al aluminio con respecto a sus aranceles de importación impuestos previamente en 2018.

La Unión Europea toma medidas comerciales de represalia, prometiendo nuevos aranceles a productos industriales y agrícolas de Estados Unidos. Las medidas abarcarán productos estadounidenses por un valor de unos 26 mil millones de euros (28 mil millones de dólares), y no sólo productos de acero y aluminio, sino también textiles, electrodomésticos y productos agrícolas. Las motocicletas, el bourbon, la mantequilla de maní y los pantalones vaqueros se verán afectados, de la misma forma en que lo fueron durante el primer mandato de Trump. El bloque de 27 miembros indica más tarde que retrasará esta acción de represalia hasta mediados de abril.

Mientras tanto, Canadá anuncia planes para imponer aranceles de represalia por valor de 29,8 mil millones de dólares canadienses (20,7 mil millones de dólares) sobre importaciones estadounidenses, que entrarán en vigor el 13 de marzo.

13 de marzo

Trump amenaza con imponer un arancel del 200% sobre el vino, el champán y los licores europeos si la Unión Europea sigue adelante con sus planes previamente anunciados de aplicar un arancel del 50% sobre el whisky estadounidense.

24 de marzo

Trump dice que impondrá un arancel del 25% sobre todas las importaciones de cualquier país que compre petróleo o gas de Venezuela —además de imponer nuevos aranceles al propio país sudamericano— a partir del 2 de abril.

Los aranceles probablemente se sumarán a los impuestos que enfrenta China, que en 2023 compró el 68% del petróleo exportado por Venezuela, según la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos. Pero varios países también reciben petróleo venezolano, incluido el mismo Estados Unidos.

26 de marzo

Trump dice que está imponiendo aranceles del 25% a las importaciones de automóviles, una medida que la Casa Blanca dice fomentaría la fabricación nacional. Pero también podría poner presión financiera sobre los fabricantes de automóviles, que dependen de cadenas de suministro globales.

Estas importaciones de automóviles comenzarán a ser gravadas el 3 de abril, comenzando con impuestos a automóviles importados en su totalidad. Posteriormente los aranceles se expandirán en las semanas siguientes a ciertas autopartes, hasta el 3 de mayo.

2 de abril

Trump anuncia sus largamente prometidos aranceles “recíprocos”, declarando un impuesto base del 10% sobre las importaciones de todos los países, así como tasas de aranceles más altas para docenas de naciones que tienen superávits comerciales con Estados Unidos.

Entre esos gravámenes más altos, Trump dice que ahora Washington cobrará un impuesto del 34% sobre las importaciones de China, un impuesto del 20% sobre las importaciones de la Unión Europea, de 25% a las de Corea del Sur, de 24% sobre las de Japón y de 32% sobre las de Taiwán. El mandatario declara una emergencia económica nacional con el fin de lanzar los amplios impuestos a las importaciones.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

The ANC has often pointed to the difficulties in reversing nearly a half-century of racist laws under apartheid and hundreds of years of European colonialism before that, which kept millions in poverty.