Senado argentino rechaza candidatos de Milei para la Corte Suprema en áspera sesión

Los jueces de la Corte Suprema de Argentina, de izquierda a derecha, Manuel García Mansilla, Ricardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, esperan la llegada del presidente Javier Milei para dar su discurso anual a la nación en Buenos Aires, Argentina, el 1 de marzo de 2025. (AP Foto/Rodrigo Abd, Archivo)

Los jueces de la Corte Suprema de Argentina, de izquierda a derecha, Manuel García Mansilla, Ricardo Lorenzetti, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, esperan la llegada del presidente Javier Milei para dar su discurso anual a la nación en Buenos Aires, Argentina, el 1 de marzo de 2025. (AP Foto/Rodrigo Abd, Archivo)

BUENOS AIRES (AP) — La oposición en el Senado argentino le asestó un duro golpe político al presidente ultraderechista Javier Milei al rechazar el jueves a los dos candidatos impulsados como jueces de la Corte Suprema.

En una votación que estuvo lejos de ser reñida, la Cámara Alta no respaldó las nominaciones del juez Ariel Lijo y el abogado Manuel García Mansilla para el máximo tribunal del país y bajó el martillo a una larga disputa entre el gobierno y distintos sectores de la oposición, incluso aquellos que hasta aquí se habían mostrado colaboradores con varias iniciativas del oficialismo en el Congreso.

El mandatario repudió la decisión en un comunicado y lamentó que “por primera vez en la historia el Senado de la Nación ha rechazado los pliegos propuestos por el presidente por motivos meramente políticos y nos por cuestiones de idoneidad”.

Con 43 votos en contra del peronismo, la principal fuerza opositora en Argentina y que cuenta con casi la mitad de los 72 escaños, pero también de sectores conservadores e incluso de senadores que militaron hasta hace poco en las filas del oficialismo, y 27 a favor, el Senado rechazó a Lijo, un controvertido juez federal.

En tanto que Mansilla recibió 51 votos en contra y 21 a favor.

La Libertad Avanza, el partido liderado por Milei, cuenta con menos del 10% de representación.

“Convertido en una máquina de impedir, el Senado no actúa en favor del pueblo, sino que tiene como único fin obstruir el futuro de la Nación Argentina”, denunció la oficina del presidente tras la votación.

La derrota política en la cámara alta representa otro golpe a Milei —un ultraliberal que asumió a fines de 2023—, quien viene encarando en los últimos tiempos varios contratiempos políticos y económicos.

La mala racha comenzó en febrero con el escándalo que protagonizó el mandatario promocionando una criptomoneda en sus redes sociales que terminó derivando en una estafa millonaria para decenas de miles de inversores. Por otro lado, el mercado de cambios se alteró en los últimos días con el alza del dólar debido a la creciente inquietud para que se concrete un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que asegure fondos frescos al país sudamericano.

Un traspié en el Senado “implicaría una derrota para el oficialismo que nunca buscó mediante el diálogo un consenso amplio (sobre sus candidatos), poniendo de manifiesto sus limitaciones a la hora de seducir o persuadir”, dijo a The Associated Press Sergio Berensztein, doctor en Ciencia Política por la University of North Carolina. El analista acotó que ello no afectaría de forma determinante la capacidad del gobierno en un país “como Argentina en donde todo aquello vinculado con la calidad institucionalidad siempre, lamentablemente, pasó a un segundo plano”.

Hace dos meses, Milei designó por decreto a Lijo y García Mansilla “en comisión” y hasta noviembre para llenar las vacantes que dejaron dos magistrados en el máximo tribunal de cinco miembros. Tomó la decisión luego de que durante meses fracasara en su intento de lograr el aval del Senado para ambas candidaturas, que considera “idóneas”.

El decreto es considerado inconstitucional por opositores y varios juristas y, según analistas, contribuyó a que naufragaran las posibilidades de conseguir el respaldo de las distintas fuerzas en el Senado para avalar la incorporación de ambos postulantes al máximo tribunal.

Una vez que el decreto fue publicado, García Mansilla juró su cargo en el alto tribunal a fines de febrero. El abogado es cuestionado por la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015), titular del peronismo, quien afirmó que Milei lo designó “violando la Constitución Nacional”.

Cuestionó, además, que no es independiente para decidir sobre la presentación que la dirigente hizo al máximo tribunal pidiendo la revocación de la condena de seis años de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos que dictó un tribunal en su contra en 2022 en una causa por corrupción. Ese fallo fue ratificado luego por una instancia judicial superior.

En tanto, Lijo no había concretado su incorporación a la Corte Suprema luego de que los magistrados supremos decidieran negarle la licencia extraordinaria que había solicitado para ocupar el puesto sin tener que dejar su cargo como titular de un juzgado federal en Buenos Aires.

Lijo también era resistido por opositores y aliados del gobierno, que lo han cuestionado por haber atrasado investigaciones por corrupción que han salpicado a empresarios y políticos. El magistrado rechaza esas críticas y sostiene que se ha sometido voluntariamente a investigaciones que no derivaron en sanciones.

La designación vía decreto de ambos se extendía hasta el fin del año parlamentario y el oficialismo contemplaba que, una vez cumplido ese plazo, Lijo y García-Mansilla debían ser ratificados por el Senado, que ahora adelantó los tiempos para definir la situación de ambos.

El Poder Ejecutivo no reveló qué pasos tomará para cubrir las vacantes del alto tribunal tras la derrota legislativa.

“El presidente de la Nación continuará trabajando incansablemente para garantizar la independencia judicial y restaurar la confianza del pueblo en las instituciones, utilizando todas las herramientas que la Constitución nacional y el voto popular han puesto en sus manos”, defendió sin dar mayores detalles.

—-

La corresponsal en Buenos Aires Débora Rey contribuyó con este reporte.