CICR advierte que la situación humanitaria en Colombia alcanzó su punto más crítico en ocho años
BOGOTÁ (AP) — La situación humanitaria en Colombia se deterioró y alcanzó en 2024 su punto más crítico en los últimos ocho años con el aumento de los confinamientos, el uso de artefactos explosivos y los desplazamientos, advirtió el jueves el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en su informe anual.
“Lastimosamente, el 2025 no presenta un panorama alentador, y nos preocupa cómo el aumento de las hostilidades sigue afectando a la población civil”, advirtió en el informe Patrick Hamilton, jefe de la Delegación del CICR en Colombia.
El hecho más reciente ocurrió el jueves en Patía, ubicado en el departamento de Cauca, al suroeste del país, donde un soldado murió y cuatro personas resultaron heridas a causa de la detonación de una motocicleta bomba presuntamente instalada por una disidencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, según informó el Ejército.
Los militares estaban en una vía de Patía cuando se acercaron a un hombre que manipulaba una motocicleta. “De manera inesperada, la motocicleta explotó y ocasionó la muerte del soldado”, agregó el comunicado. La onda explosiva hirió a dos militares, al hombre que manipulaba la motocicleta y a otra persona que se encontraba en el lugar y que sufrió lesiones en sus extremidades inferiores.
El CICR ha advertido desde 2018 que la situación humanitaria en el país se ha agravado año a año. Sin embargo, en 2024 reportó el mayor deterioro desde que se firmó en 2016 el histórico acuerdo de paz con las FARC, la que fuera la guerrilla más antigua de Latinoamérica.
Según el CICR, la población civil ha estado expuesta a grandes riesgos debido a la intensificación de las disputas territoriales entre grupos armados, el uso de mecanismos de control sobre la población civil, un incremento de acciones armadas y la reanudación de hostilidades entre grupos armados ilegales y la fuerza pública, tras el fin de ceses al fuego en el marco de múltiples diálogos de paz que impulsa desde 2022 el gobierno de Gustavo Petro.
El CICR reportó en 2024 un aumento del 89% de las víctimas de artefactos explosivos en el país, con respecto al año anterior, alcanzando la cifra más alta de los últimos ocho años. Al menos 97 personas fallecieron y 622 resultaron heridas, la mayoría por artefactos de detonación controlada y artefactos lanzados.
Cauca fue el departamento más afectado con 183 víctimas, seguido de Valle del Cauca, Nariño y Antioquia.
La víspera fueron reportados explosivos, hostigamientos y panfletos 11 municipios de Cauca, según la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. En Piendamó, fue detonada una motocicleta bomba que dejó al menos 18 civiles y un policía heridos, mientras que en Suárez, resultaron heridas siete personas por artefactos explosivos. El Ministerio de Defensa atribuyó los ataques a las disidencias de las FARC.
En 2024, los eventos de confinamiento aumentaron un 102% con respecto al año anterior, afectando a 88.874 personas y alcanzando el punto más crítico de los últimos ocho años.
“En algunos casos, los confinamientos fueron resultado de amenazas directas de los grupos armados; en otros, las comunidades adoptaron ciertas medidas de protección, incluida la limitación de movilidad, ante el riesgo de enfrentamientos o debido a la presencia de artefactos explosivos”, detalló el informe.
Los desplazamientos forzados continuaron siendo frecuentes, afectando a 41.228 personas en 15 de los 32 departamentos del país.
En lo que va de 2025, las cifras ya superaron las del año anterior. Sólo en la región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela, el gobierno ha reportado más de 56.000 desplazados por los enfrentamientos entre dos grupos armados enemigos que buscan controlar el territorio.